No tengo qué mirar, miro al resplandorque ciega mi párpado.
Indiferente al abismo tres veces con piés de rodillas y sobre de sal.
Manda la carta a la dirección equivocada, no llega nada y hay desepcion en las caras.
Pies de rodillas sentadas sobre la silla. Cara rodeada de rosado en las mejillas, pupilas extendidas, dilatadas y el lagrimal seco.
Un polerón suelto colgado en el filo de la madera, era una astilla amarilla seca y cortaba la huella digital.
HELARTE DE AMAR:
martes, 16 de diciembre de 2008
lunes, 8 de diciembre de 2008
Pájaro de espejo.
Subimos la escalera derretida buscamos el primer sentido y llegamos al último, así caímos en el fango, en el lodo, en el barro.
Habían tres Marías hablando, contando, narrando, diciendo que todo fue ficción, una visión, ilusión,emoción.
Tú callaste y mi mano pasó por mi cara, mis tobillos se desarmaron, se quebraron los piés
y la silla recibió mi espalda.
Tu mano le ayudaba al ojo a quitarse esa agua limpia sabor a sal que de ti salía.
A los tres minutos la voz desesperada, triste, desepcionada, dolida, incrédula conversó
con la otra y callaron por largos siete segundos para dejar fluir el mar de los ojos y luego calmar.
Tú no creías, yo no creía, creíamos en lo que los ojos nos mostraron, señalaron, revelaron
era el pájaro de espejos subiendoel cerro, el monte, la cuesta, el que iba contento, feliz,
sonriéndo, cantando alegre y queríamos seguirle pero perdimos el sentido en la escalera derretida y caímos en el fango,en el lodo, en el barro.